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Condiciones laborales ¿para masoquistas?

La desesperación por encontrar un empleo, puede derivar en la aceptación de casi cualquier puesto

Cuando la demanda supera a la oferta, surgen los abusos. Esta simple premisa opera en muchas áreas y la del trabajo no es la excepción.

Todos los días recibo correos de personas que me platican lo frustrante que es buscar trabajo hoy día.

Algunos de ellos están francamente desesperados y aseguran estar en condiciones de aceptar cualquier chamba.

¿Qué significa cualquier chamba?

Al abrir la puerta de tu casa, descubres con tristeza las cuentas de este mes: tarjeta de crédito, agua, luz, teléfono…. Ello sin contar que las clases están por empezar y tendrás que pagar colegiaturas, útiles, uniformes y zapatos. Lo que recibiste por concepto de liquidación está por terminarse y aún no encuentras empleo.

La única opción que tienes ahora es un puesto no relacionado con tu profesión. Tendrías que laborar los fines de semana y bajo el régimen de honorarios, es decir, sin prestaciones sociales.

Me parece que si aceptas no podemos tacharte de masoquista, sino de un claro reflejo de la realidad social.

Trabajo gratis

Aunque el trabajador esté de acuerdo en renunciar a sus derechos, un convenio de esta naturaleza es nulo. Sin embargo, hemos llegado al extremo de empresas que piden a sus trabajadores que laboren ¡sin percibir salario!

Es el caso de British Airways que, según lo publicó CNNExpansión, justificó sus pretensiones argumentando que era la única manera de subsistir.

Si no tuvieras empleo y sí muchas deudas… ¿hasta dónde estarías dispuesto a sacrificar tus derechos?

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¡Muchas gracias!

El pasado 3 de agosto, participé en la Semana Cultural de la Universidad Icel con la ponencia “Tendencias laborales y outsourcing”. Un agradecimiento a mis anfitriones que me hicieron sentir como en casa. Aquí unas fotos del evento:

No competirás

Este mandamiento, que enmarca muchos despidos, carece de fundamento legal y limita equivocadamente la búsqueda de empleo

Dentro del ritual que implica la terminación de una relación laboral, muchas empresas exigen al otrora empleado, la firma de un pacto de no competencia.
Se trata de un acuerdo que pretende obligar al desempleado a no laborar para la competencia de la compañía que lo despide.
¡Qué absurdo! Además de privarlo del empleo… ¿también lo limitan en la búsqueda de uno nuevo?

La fidelidad del ex colaborador y medidas preventivas

Sería de esperarse que el empleado que deja las filas de la organización, se comporte con lealtad, respetando los compromisos de confidencialidad que operaron durante la relación laboral. Esto es, por ejemplo, que no difunda ni se lleve información delicada.
Sin duda, muchas empresas son afectadas por ex empleados que, superados por la frustración, les causan un daño. En muchas ocasiones, se acercan a la competencia para darles información u ofrecerles sus servicios.
Estas actitudes desleales, justifican que las corporaciones tomen ciertas previsiones al momento del despido (como el bloqueo y respaldo de la información contenida en el equipo de cómputo del empleado saliente).

Frente este escenario ¿consideras que sería válida la firma de una acuerdo de no competencia con la gente que despidas? Si tú fueras el despedido ¿accederías a obligarte a no laborar para la competencia?

¿No competirás? ¡Claro que sí!

Como abogada, puedo comentarte que un pacto de no competencia carece de validez jurídica. Esto es así porque la Constitución federal nos otorga, como garantía individual, la libertad de trabajo y ningún acuerdo entre particulares puede afectarla.
Por lo tanto, si sufres la pérdida del empleo y tu patrón te pide firmar un acuerdo de esta naturaleza, explícale que no tendría ningún efecto.
Al final del día, sería más honesto hacer un pacto entre caballeros que permita a la empresa dar buenas referencias de tu trabajo, al tiempo que te obligas a conducirte con ética y lealtad en la búsqueda de empleo.
Trabajar para la competencia es una opción que no puede descartarse. Finalmente los trabajadores tienen la libertad para elegir en dónde emplearse y no debieran quedar sujetos a la voluntad del ex patrón.

Últimos lugares

El próximo lunes 27 de abril se llevará a cabo el 4° Foro Nacional para el Desarrollo del Capital Humano a través de la Cultura en Bellas Artes. Puedes consultar más información sobre este interesante evento en mi post Cultívate y serás más productivo. Si quieres aprovechar los últimos lugares, inscríbete en www.expandart.com.mx

Las indiscreciones de tu mail

El uso que le das a tu correo electrónico empresarial podría provocar sanciones e incluso la pérdida del empleo

A pesar de que muchas empresas no lo acepten abiertamente, el hecho es que controlan el uso de las cuentas de correo electrónico proporcionadas a sus empleados. La medida se justifica, pues se trata de un instrumento de trabajo y por lo tanto, debe dársele un uso adecuado, siempre vinculado a la actividad profesional.
Por otra parte, no podemos negar que muchos colaboradores abusan de esta herramienta, convirtiéndola en un medio para desatender el trabajo e incluso, para cometer ilícitos.

El caso finlandés: la Ley Nokia

Derivado de la fuga de información confidencial, Nokia presionó al gobierno de aquella región para aprobar una ley de control en las comunicaciones electrónicas.
La posición de la corporación es entendible, pues la difusión de datos coyunturales puede causar daños irreversibles a cualquier organización. Sin embargo, en el tema también se puso en juego la intimidad de los trabajadores al utilizar el correo electrónico corporativo.
El debate se tornó más polémico, pues la empresa de telefonía amenazó con trasladar su sede a otro país si la ley no se publicaba.
Como era de esperarse, la llamada Ley Nokia, se aprobó a principios de este mes y permite a las empresas investigar los correos de sus empleados. El objetivo de la nueva norma es evitar la filtración de secretos industriales.

El caso mexicano: nadie sabe, nadie supo

La legislación laboral no prevé consecuencias para el abuso del correo electrónico proporcionado por la empresa. Entonces las condiciones de uso son regularmente definidas por cada compañía en un código de conducta. Asimismo, se acostumbra establecer sanciones por el uso excesivo del correo que pueden ir desde una amonestación verbal hasta la rescisión de la relación laboral.
El despido de un trabajador por esta causa, debe estar sustentado en pruebas irrefutables. Se puede ajustar a la causal consistente en la falta de probidad u honradez del trabajador (artículo 47, fracción II, de la Ley Federal del Trabajo). No obstante, es fundamental que en el reglamento interior o código de conducta se establezcan los criterios que definen lo que se entiende por probo u honrado.

Tú caso: ¡no seas imprudente!

En saludempresarial.com reportamos el caso de un trabajador español que fue despedido por haber enviado 298 correos personales a 140 destinatarios distintos dentro de su jornada laboral (puedes revisarlo en la nota Uso de e-mail, ¡no abuso!).
La lección es simple: dale un uso prudente a tu correo. Recuerda que va en juego la imagen e intereses de la empresa que te contrató.
¡Ni qué decir de no mandar información confidencial a terceros! Es un delito y puedes perder desde el trabajo, hasta tu libertad.
Si no estás muy seguro de los términos de uso, acércate al departamento de recursos humanos y pídeles que te lo aclaren. Es obligación de tu patrón decirte cómo utilizar los instrumentos de trabajo.

Finalmente ¿hasta dónde es válido usar el correo corporativo para cuestiones personales?, ¿debiera la empresa proporcionar un mail personal y otro corporativo?, ¿has sido sancionado por el uso que le das a tu cuenta de correo?, ¿es válido usar tu cuenta personal de correo dentro de la jornada laboral?

Te van a correr… te van a correr

Para evitar que saliera a la calle sin compañía, mi abuela solía hablarme del “robachicos”.
El temido personaje, cuya aparición en mis sueños era verdaderamente espantosa, se dedicaba a robar niños del barrio. Se le podía identificar porque llevaba un costal para guardar a los pequeños que salían solos de casa. En ocasiones, también capturaba a los que no hacían la tarea.
Sobra decir que jamás abandoné la casa de mi abuela sola ¡y menos sin haber terminado la tarea!

¡Ay nanita! Ahí viene el robachicos

A primera vista, las leyendas son inofensivas. Sin embargo, pueden generar angustia innecesaria.
Por ejemplo, se dice en algunas organizaciones el fantasma del desempleo recorre con ímpetu los pasillos. A veces se presenta como un susurro que, a manera de conciencia, advierte claramente: “te van a correr… te van a correr”. En otras ocasiones, puede tratarse de un escalofrío que recorre el cuerpo al tiempo que se recuerdan las tareas inacabadas.
No es para menos. Pensar en la posible pérdida del empleo roba el sueño, desconcentra y nos hace improductivos.

¿Cuál es el papel de la organización en este fenómeno? Estoy convencida de que la empresa debe evitar la difusión de los mitos y leyendas, y que la única manera de hacerlo es a través de la comunicación.
Particularmente en momentos de inestabilidad, es muy importante implementar canales y métodos de comunicación efectivos. Resulta fundamental que tus empleados conozcan cuál puede ser su futuro en la compañía.
Esto no implica difundir información confidencial, pero sí se traduce en el compromiso del patrón de mantenerse cercano a las preocupaciones de su personal.
Si en tu empresa no se tiene esta práctica, mi sugerencia es hablarlo. Acércate a tu superior o al responsable de recursos humanos y coméntale lo que te inquieta. Seguramente, ellos tendrán una respuesta a tus planteamientos.

¡Que no panda el cúnico!

Finalmente, mi recomendación personal es no dejarse llevar por el pánico colectivo. Es muy fácil que los rumores se extiendan y que la neurosis colectiva te contagie. No obstante, es preferible que permanezcas objetivo y calmado.
Piensa que en este momento, tu organización necesita de colaboradores productivos y concentrados. Lo peor que puedes hacer es angustiarte por algo que probablemente no suceda, ya que esa preocupación puede provocar que el desempleo te meta en su costal por tu baja productividad.

¿Has tenido algún encuentro con este fantasma corporativo? ¿cómo lo has manejado? ¿qué le sugerirías al departamento de recursos humanos para controlar sus apariciones?

Nota final

Si alguien ve al robachicos por ahí, por favor díganle que me busque. Quiero pasarle el contacto a un Gerente de Recursos Humanos que está desesperado por retomar el control de su personal. ¡Gracias!