Piensa por un momento en tu Gerente de Atención a Clientes. Se trata de un elemento valioso, con todos los elementos necesarios para desempeñarse en el puesto. Pero cada vez que hablas con él, no puedes evitar echar un vistazo a ese dragón medieval que lleva en el antebrazo. ¡Si tan solo no echara fuego por el hocico!
Su capacidad intelectual y técnica está comprobada, pero tratándose del trato con tus clientes, ¿sería conveniente despedirlo? ¿le propondrías su traslado a otro departamento?
Desde el punto de vista de los trabajadores, el panorama es otro
Sin duda, los tatuajes tienen un significado especial para su dueño. Incluso podría tratarse del ejercicio de dos libertades: expresión y disposición del cuerpo.
Como es sabido, muchas empresas exigen como requisito de ingreso, la presentación de un examen médico. La evaluación calificará el estado de salud general del candidato y en algunos casos, reportará la ausencia de tatuajes.
Desafortunadamente en México no existe una legislación que prevea la discriminación por esta causa.
La organización que tenga tales políticas, seguramente argumentará que está en su derecho de “seleccionar al personal”, lo cual es legalmente válido y deja sin medios de defensa al discriminado.
Considerando estas ideas, ¿todavía estás pensando en ponerte esa coqueta mariposa en la espalda?

