Archivo mensual: noviembre 2008

¡Ponle un alto a la violencia laboral!

acoso (cnnexpansion.com)

En el post  Golpes ¿hasta en la empresa? cité algunos ejemplos de violencia laboral contra las trabajadoras y te invité a reflexionar sobre el fenómeno.

Si afortunadamente tú no has sufrido una experiencia de ese tipo, seguramente sí conoces a alguien que está en ese caso. Por lo tanto, esta entrada es para ti.

¿Cómo identificar actos de violencia en la organización?

No todos los casos se pueden calificar de violentos. Para hacerlo, podrías ocupar la definición propuesta en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia:

“… violencia laboral es la negativa ilegal a contratar a la víctima o a respetar su permanencia o condiciones generales de trabajo; la descalificación del trabajo realizado, las amenazas, la intimidación, las humillaciones, la explotación y todo tipo de discriminación por condiciones de género

Me identifico como víctima, ahora ¿qué hago?

Existen varias opciones que puedes agotar:

  • laboralmente: si te despidieron con motivo de género, el hecho se constituye en despido injustificado y te da derecho a demandar a la organización la reinstalación o el pago de una indemnización
  • civilmente: en caso de que se te niegue el empleo o bien, una oportunidad de crecimiento, se generan daños y perjuicios.

El daño puede ser material o psicológico, este último se sustenta con una pericial que demuestre la afectación que te causó la empresa. El perjuicio, por su parte, es el ingreso que dejaste de obtener como consecuencia de la discriminación laboral

  • penalmente: en casos extremos, y no por ello menos comunes, puedes llegar a sufrir un hostigamiento sexual. Es importante que sepas que el hostigador es una persona jerárquicamente superior a ti y que se vale de esa relación para asediarte. Si tienes pruebas sobre su comportamiento (testigos, videos, audios, correos electrónicos, etc.) puedes denunciarlo
  • ante organismos especializados: cabe intentar una queja ante la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), por discriminación entre particulares y la puedes interponer por correo electrónico (quejasyr@conapred.org.mx)

Por favor, ¡defiéndete!

Ninguna razón justifica que sufras violencia laboral y la mejor arma para defenderte es conocer tus derechos y hacerlos valer.

Si te interesa recibir asesoría para casos particulares, la Fundación Origen ofrece un excelente servicio de orientación legal sin costo. Los puedes contactar en el 55204421 (en la Ciudad de México) o en informes@origenac.org

Golpes ¿hasta en la empresa?

Eliminación de la Violencia contra la Mujer

El 25 de noviembre es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La conmemoración fue propuesta por la Organización de las Naciones Unidas.

Como cada año, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), publicó cifras que ilustran la magnitud del fenómeno:

  • 29.9% de las mujeres que declararon haber sufrido incidentes de violencia, la experimentaron en el centro de trabajo
  • 45.4% de las obreras que trabajan en fábricas, talleres o maquila, sufren abusos laborales

El INEGI define a la violencia laboral como el abuso de poder por parte de los jefes o compañeros de trabajo e incluye expresiones que van desde insinuaciones sexuales, hostilidad, humillaciones en forma de insultos y hostigamiento hasta la violación; así como desprecio, inequidades salariales y despido.

Sobre este tema conviene tener presente que:

  • la violencia no sólo es la que proviene de un hombre, también puede darse entre mujeres (se dice que nosotras somos más misóginas que ellos)
  • los abusos en el ámbito del trabajo, en su mayoría, son tolerados por la necesidad de mantener el empleo o por ignorancia
  • erradicar la violencia no sólo es responsabilidad de las empresas, también es de los trabajadores y por supuesto, de las autoridades
  • la única forma de enfrentarlo es conociendo tus derechos para hacerlos valer

¿Cómo saber si eres víctima de violencia laboral?

Quizá no labores en una fábrica o taller, pero eso no obsta para librarte de este tipo de abuso. Si respondes afirmativamente a alguno de los siguientes planteamientos, te convendría asesorarte de inmediato:

  • para acceder a tu puesto, ¿tuviste que demostrar que no estabas embarazada?
  • ¿te han negado un empleo u oportunidades de crecimiento en el actual, por tu condición de mujer?
  • en tu organización, ¿los hombres que desarrollan la misma labor y en las mismas condiciones, ganan más que las empleadas en la misma posición?
  • ¿los puestos directivos en tu empresa están reservados para el género masculino?

En mi siguiente post escribiré, sobre las opciones de defensa. Por lo pronto, te sugiero ir consultando las páginas de organismos que están trabajando para fomentar la equidad de género en las relaciones laborales:

¿Conoces alguna otra organización que esté trabajando sobre el tema? ¿Qué están haciendo en tu empresa para evitar la violencia contra las mujeres? ¿Qué harías si tú fueras víctima de este fenómeno?

¿Münchhausen en el IMSS?

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Conocí al Barón de Münchhausen, a través de un cuento ilustrado. Este primer esfuerzo de mi Papá por adentrarme a la literatura infantil, resultó fascinante. Las aventuras imaginarias del Barón, como haber sido devorado por un enorme pez o haber viajado a la luna, son involvidables.

Ahora, años después, me encuentro con información del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que hace referencia a uno de mis personajes favoritos.

¿Münchhausen en el IMSS?

El Instituto reportó no sólo la existencia del “Síndrome de Münchhausen”, sino que además, aseguró haber tratado ¡a más de 4 mil personas afectadas en 2007!

Quienes sufren este padecimiento, simulan enfermedades y fabrican falsas evidencias, con el objetivo de que les sean practicados tratamientos médicos o quirúrgicos innecesarios.

Lo grave del síndrome es que no sólo ponen a andar los servicios médicos del Estado (aumentando su carga de trabajo y tiempos de espera para otros pacientes), también afectan a la empresa.

No más viajes a la luna, ¡ponte a trabajar!

¿Tienes un colaborador que falta constantemente? ¿Además llega tarde y solicita permisos constantemente para asistir a sus citas médicas?

Probablemente el síndrome de Münchhausen ya llegó a tu organización.

Más allá de reprobar el comportamiento de tu empleado, pienso que deberías considerar que este trabajador sí está enfermo. Sin embargo, su padecimiento no es físico, sino psicológico y es claro que necesita ayuda.

Por lo pronto, es urgente tener una charla para comentar su estado de salud y ofrecerle alternativas de apoyo.

El trato humano, en auxilio de tu empleado, reflejará la preocupación de la empresa por su gente. Este tipo de acciones le dejan claro al personal que vale la pena comprometerse con una organización que los apoya y protege.

Si la próxima semana, tu operario trata de justificar sus inasistencias diciendo que lo devoró un enorme pez, ¿cuál sería la mejor manera de ayudarlo?, ¿considerarías que es responsabilidad de tu compañía ofrecerle un tratamiento psicológico?

Sobre este tema, salud empresarial publicó El Síndrome de Münchausen y sería interesante que la consultaras.

Yo le digo sí a los enredos

redes sociales (cnnexpansion.com)

El uso de los medios electrónicos puede causar cierto escozor para muchos patrones. Sin embargo, expertos en el tema afirman que la utilización de redes sociales puede beneficiar a tu empresa.

Entonces ¿es conveniente ser más laxo y permitir a tus empleados su interacción en esas comunidades?

El documento “Network Citizens: Power and Responsability at Work” (del instituto británico Demos) concluyó que las corporaciones deben explotar el poder que representan las redes sociales.

Por su parte, CNN Expansión reportó que en septiembre de 2008:

  • Facebook había alcanzado los 100 millones de suscriptores a nivel mundial, y
  • 57% de los cibernautas participan en al menos una red social en México, (cifras de la Asociación Mexicana de Internet, AMIPCI)

Es fácil observar que esta enorme base de datos, puede facilitar actividades corporativas como búsqueda de candidatos, integración del personal, intercambio de contactos personales, conocimiento de la planta laboral; entre otros.

De ahí la importancia de hacer un buen uso de sitios como Facebook, Hi5 y MySpace.

Mi sugerencia es no prohibir el acceso a las redes sociales, sino reglamentar su uso. Esto es, por ejemplo, poner límites de tiempo para su utilización.

¡Enrédate!

A título personal, confieso no haber estado muy convencida de integrarme a estas comunidades… quizá los enredos no son precisamente lo mío.

Obligada por la presión social de amigos cercanos, descubrí dos redes y ha sido una buena experiencia. Sobretodo, por el valor de reencontrarme con algunas amistades y contactos profesionales.

¿Recomendarías a tus colegas su integración a redes sociales? Yo le digo sí al enredo, siempre y cuando, seas discreto con tu información personal y las fotos que subas.

Sobre más reglas de etiqueta, te recomiendo leer las notas Reglas de oro de la etiqueta en Facebook y Administra tu perfil en la red social

Actualización

Nuestro amigo Javier Vázquez, Presidente de la Asociación por la no Discriminación Laboral por la Edad o Género, me informó que su página ha sido actualizada y cuenta con nuevas herramientas como su blog personal y encuestas. ¡Vale la pena visitarla!

Las chicas súper poderosas

Las chicas súper poderosas (cortesia)

“… las empresas mundiales que tienen mayor porcentaje de mujeres en puestos directivos logran un aumento de hasta 35 por ciento sobre la inversión en la parte accionaria…” este dato fue difundido hoy por Notimex.

La nota, por supuesto llamó mi atención y la rescatamos en saludempresarial.com bajo el título Mujeres y estabilidad corporativa.

¿Qué nos hace tan divinas mujeres?

La agencia noticiosa asegura que la mujer es la clave de la estabilidad de las empresas. La premisa sostiene que somos más precavidas, atributo que nos permite tomar mejores decisiones en tiempos difíciles.

De hecho, asegura la nota, “… en diversos países de Europa, por norma, las empresas que cotizan en las bolsas de valores deben contar con por lo menos 40 por ciento de mujeres en su consejo directivo o de administración.”

Aún con sus matices, en México también existe presencia femenina en puestos directivos. Las que han llegado a esos niveles, seguramente han explotado su sentido de prevención, pero también estoy segura de que su posición obedece a otras particularidades.

¿Y las más poderosas?

Expansión publicó recientemente su lista anual Las 50 mujeres más poderosas en los negocios en México. El estudio revela que en nuestro país ¡sólo 3% de las trabajadoras son directivas!

Las preguntas obligadas son ¿por qué las empresas nacionales no cuentan con más ejecutivas en puestos clave?, ¿se trata de ausencia de oportunidades? o más bien, ¿es que, como género, no hemos sabido exigir esas alternativas de crecimiento?

Honestamente (y esperando no pecar de feminista), pienso que nuestra incursión en el ámbito de los negocios todavía está en proceso. La perspectiva de género no se fomenta del todo en las organizaciones y por lo tanto, debemos seguir escalando a fuerza de empeño, profesionalismo y dedicación.

Por lo pronto, dos cuestionamientos quedan en el aire ¿qué características debe tener una trabajadora mexicana para convertirse en directiva? y ¿qué medidas deberían tomar las organizaciones para permitir que eso suceda?

¡Sácale jugo a la crisis!

lider (cnnexpansion.com)

Últimamente se escribe mucho acerca de la crisis económica. No es para menos, pues el fenómeno puede traducirse en toda clase de preocupaciones. De hecho, pone en juego la estabilidad en el empleo.

Aún así, te propongo que veamos a este período como una oportunidad de desarrollo.

Partamos entonces de una premisa básica: ahora tu empresa te necesita mucho más y ese nicho de requerimientos, puede representar alternativas de crecimiento para empleados proactivos.

Pero, ¿cómo aprovechar el momento?

Es necesario que desarrolles un plan de acción y para ello te comparto esta propuesta inicial:

  1. Evalúa los retos de tu área

Reúnete con tu superior y equipo de trabajo e identifiquen sus desafíos y herramientas de solución.

Si tú propones la reunión de evaluación, la iniciativa podría ser bien valorada por tu jefe.

  1. Comprométete con la causa

¿Qué vas a aportar para la consecución de resultados? No basta con organizar, es importante que te involucres directamente en el proceso.

Busca el punto medio, pues la idea es que asumas retos posibles de cumplir.

  1. Fortalécete

Con esto quiero decir, que te hagas llegar de todos los elementos necesarios para afrontar tus compromisos. Eso incluye una buena salud física y mental.

  1. Capacítate

Si tu organización no está en posibilidades de pagar esa actualización que tanto necesitas, aún quedan opciones. Algunos cursos se imparten gratuitamente (en línea o de modo presencial). Basta con usar un buscador para identificar a las instituciones que los ofrecen.

En otros casos, puedes invertir en un buen libro o tomarlo prestado de la biblioteca.

¿Otra idea? Pídele una cita a ese experto en la materia, que fue tu profesor en la Universidad. Podría convertirse en un valioso asesor.

  1. No te pierdas

Es aconsejable que establezcas mecanismos de seguimiento para calificar la consecución de logros. Fija metas reales en tiempos concretos y sé flexible para que la estrategia se adapte a la inestabilidad del momento.

  1. Sé congruente

Si de verdad quieres sacarle jugo a la crisis, también debes ser precavido.  Es mejor estar preparado para todo y el sentido común puede ayudar: no gastes en demasía, conserva tus seguros de gastos médicos y vida, trata de liquidar tus deudas y en el mejor de los casos, ¡ahorra!

¿Qué otras acciones sugerirías para complementar este plan? ¿Te atreverías a intentarlo?

Para conocer más sobre este tema, te sugiero consultar el especial Recomendaciones ante la crisis de saludempresarial.com así como las notas Asegúrate contra la crisis y Cómo dar la cara en tiempos de crisis publicada en cnnexpansion.com