Mientras preparaba esta nota, recibí el correo electrónico de Javier Vázquez (Presidente de la Asociación por la No Discriminación Laboral por la Edad o Género) para comentarme que volvió a ser objeto de discriminación por una línea aérea internacional. Recientemente escribí en este espacio sobre su caso y me preocupa saber que esta empresa admitió abiertamente haberlo rechazado sólo por sobrepasar los 35 años.
Es claro, la tendencia en la mayoría de las organizaciones, apunta a contratar personal cada vez más joven.
Conformar una planta laboral juvenil tiene sus ventajas: es sangre nueva, enérgica, abierta al cambio y con ánimo de crecimiento.
Sólo representa una desventaja: la falta de experiencia. En ese sentido, todos nos encontramos en proceso continuo de desarrollo. Sin embargo, las vacantes ofertadas actualmente exigen juventud y experiencia. Pareciera que se trata de una contradicción, pues son pocos los casos en donde se reúnen ambos factores.
Frente a este escenario no puedo dejar de preguntarme ¿se justifica excluir a las personas mayores?
La gente grande, como se le denomina actualmente, podría tener menos energía. Quizá algunos podrían estar casados con sus ideas o no estar familiarizados con los medios electrónicos, pero seguramente tienen algo que enseñarnos a los más jóvenes.
¿No es éste un factor lo suficientemente valioso para darles una oportunidad de empleo?¿Es tu compañía una organización excluyente en razón de la edad?, ¿por qué? Y finalmente, si pasas de los 35 años de edad ¿cómo enfrentarás esta tendencia en la selección de personal?
Sobre este tema, te sugiero leer la nota 80% de profesionistas son discriminados, publicada en cnnexpansion.com




